Ayer mi hijo mayor, seis años cumplidos hace tan sólo un mes y medio, se puso a escribir con mucho empeño su carta a los Reyes Magos. Es el primer año que logra escribirla él solito y se puso a ello muy aplicado. Pero no iba ni por la segunda línea cuando me espetó a traición sin levantar la vista del papel: “De todas maneras, yo ya sé que los Reyes Magos no traen los regalos, que los traen los padres”. Me pilló tan de sorpresa (repito, tiene sólo seis años recién cumplidos) que no supe ni qué responderle, no me esperaba que me viniera tan pronto con esto, y sólo atiné a responderle, sin sonar muy convincente: “Sí, bueno, algunos regalos los traemos los padres, porque los reyes no tienen tiempo de comprarlos todos...”. La verdad es que el tío en ningún momento dijo que no existieran los Reyes, eso se guardó muy mucho de decirlo, por si acaso, que nunca se sabe. Eso no descarta que él siga creyendo en los Reyes Magos porque la mente de los niños se rige, afortunados ellos, por una lógica distinta de la nuestra. Como me dijo una vez una sobrina mía cuando le pregunté qué le había pedido a Papa Noel: "¿Pero tú que te crees que soy tonta? Yo ya sé muy bien que Papa Noel no existe y que los únicos de verdad son los Reyes Magos"
Pero en cualquier caso, lo que me quedó claro es que una no está preparada para asumir que sus hijos van creciendo, se hacen mayores, dejan de creer en los Reyes... ¿No hay algún curso que te prepare para esto?
martes 23 de diciembre de 2008
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