Mi ginecólogo es un hombre muy lacónico, parco en palabras. Pero nada en comparación con el que hace las ecografías de la semana 20. Ese sí que es ya el campeón del laconismo. Debería ser una especialidad: Doctor en ginecología lacónica. A mí no es que me importe mucho, total, a estas alturas, con mi tercer embarazo, tampoco necesito que me anden contando mucho, casi prefiero que vayan al grano. Pero supongo que a las primerizas sí les gustaría que se explayaran un poco más. A estos dos especialistas hay que sacarlas las palabras con sacacorchos; en la primera revisión por no decirme ni siquiera me dijo la fecha probable de parto. Y yo no me atreví a preguntárselo porque me daba vergüenza quedar como una ansiosa o una alarmista, poniéndome ya a pensar en el parto...
Pero la verdad que esta mañana, cuando me han hecho la esperada eco de las 20 semanas me ha dado igual que fuera un campeón mundial del laconismo, porque me ha dicho las palabras más hermosas del mundo: "Parece que está todo bien. Y es una niña". Una niña, una niña!!!!!! A música celestial me ha sonado. Me he tenido que contener para no darle un beso de la emoción!. Y he salido del hospital pensando en lazos rosas, en pendientes, en muñecas, en cocinitas y en vestido de flores! Al traste con la educación igualitaria!
jueves 4 de diciembre de 2008
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