miércoles, 19 de noviembre de 2008

Castigado en el cole

La verdad que no hemos empezado muy bien el cole con el mayor. Ya va a primero de primaria, un año importante, se acabó el cole de los niños pequeños, ahora ya es el cole de los grandes. Así se lo repetimos todo el verano, haciendo una nada sutil labor de operación de cerebro. Empezó las clases con muchas ganas, feliz con su mochila nueva, todos sus libros bien forrados, con su nombre puesto. Y con muchas ganas también ha debido de estar montándola en clase, hasta que un día la profesora nos lo sacó de la mano a la salida para quejarse de que no atiende nada en clase, que revoluciona a todos, y que cuando le castigó poniéndolo de pie en una esquina, se había puesto a tirar las cosas por los aires. Me entró tal ira que tuve que contar hasta diez para lograr hablar con el pequeño rebelde y explicarle que había caído sobre él el Castigo Total: se acaba el parque, el chocolate, la tele y los cuentos hasta nuevo aviso. Hubo lloros y pataletas durante un buen rato. Más lloros y más pataletas (al final, el castigo es, en realidad, para toda la familia) al día siguiente, hasta que empezó a asumir su suerte.
A los tres días de clase, le vi más tranquilo y le pregunté qué tal había ido:
- Mucho mejor
- ¿Ah, sí? ¿Mejor? ¿No te han vuelto a castigar?
- Sí, pero durante el castigo me he portado muy bien, he estado calladito, como hay que estar cuando te castigan.
Y me sonrió muy contento, con cara de no haber roto nunca un plato y, de verdad, que me dejó tan desarmada que no supe ni qué contestarle.

1 comentario:

  1. Hola madre en apuros!!!

    Eso de que te dejen desarmada, pues definitivamente lo entiendo...Mi hijo mayor también tiene seis años, y su hermanita dos. El otro día se armaron una pelea tal, que la pobre niña cayó con toda su humanidad al suelo, aunque reconozco que ella fue la que provocó la pelea. Sin embargo, ya mi esposo le había advertido a mi hijo que él se encargaría de poner orden, y que no tomara la ley por su mano. Como no hizo caso...vino el castigo.

    Se lo llevaron al cuarto y le dieron un par de nalgadas. Siempre había funcionado, pues después de allí, se le explicaba la razón del castigo y listo, sin embargo, en esta ocasión dice mi esposo que no dijo ni Ah, se apretó los labios, se sentó en la cama y dijo: NO ME DOLIOOO!!. Y qué haces en ese caso??? Mi esposo salió en shock del cuarto, y me dijo...necesito una psicóloga!! Obviamente, los dos teníamos una "goma moral", porque nos dimos cuenta que ya el castigo físico no funciona con un niño de seis años, y nos hicimos el propósito de no volver a utilizar esta modalidad de ahora en adelante.

    Yo por mi parte veo que es más efectivo castigarlo quitándole su programa favorito ( Dino Rey o Ben 10 ), porque ya no es un pequeño, ya tiene la racionalidad de un niño grande: cuestiona, increpa y asusta!!!

    Y como bien dices...no sabe una ni cómo actuar ni qué decir!!

    Saludos,

    Marissia

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