domingo, 16 de noviembre de 2008

Afonía

Llevo cuatro meses afónica. Me lo dice toda la gente, sobre todo al teléfono: “Uy, qué voz tienes, ¿qué te pasa?”. Al principio, en verano, pensé que se debía al aire acondicionado tan fuerte que hay en mi oficina. Luego lo atribuí a los cambios de temperatura propios del inicio del otoño. Últimamente, a los primeros fríos y los virus que traen inevitablemente. Pero hoy, que hace buenísimo, que no hace frío, que no tengo catarro, y que estoy más ronca que nunca, estoy empezando a pensar que me estoy quedando afónica de tanto gritar en casa. Y no sólo eso, se me está quedando también un cierto tono castrense a la hora de hablar. Es lo que tiene el ejercer la autoridad: “Que te quites el pantalón, que te he dicho que te quites el pantalón que está la bañera lista, que te quites ya el pantalóooooooooooooooooooooooooonnnnnnnnnnnnnnnnnnnn y vengas corriendo!”. “Como vuelvas a pegar a tu hermano te quedas sin postreeeeeeeeeeeeeee!!”. Esta tendencia se incrementa sobre todo por la noche, cuando mis habilidades negociadoras y mi paciencia se están ya agotando: “A lavarse los dientes, hacer un pis, recoger las pinturas y a la cama!. He dicho que ya mismooooooooooooo!”.
Tengo un amigo que trabaja en el ejército; quizás debería preguntarle por un foniatra castrense para que me indique algunos ejercicios porque a este paso me voy a quedar sin voz.

3 comentarios:

  1. ¡Gracias, gracias, gracias! ¡Ha sido estupendo conocer a otra madre esforzada! Esta combinación de amor y desesperación es tan difícil de transmitir al papá de mis criaturas. ¡Voy a pasarle tus artículo!

    ResponderEliminar
  2. Te voy a dar un truco. La semana pasada, una de esas noches que describes, harta ya de dejarme las cuerdas vocales pidiendo a N. que saliera de la bañera probé a dejarlo fuera de combate a ver si reaccionaba. Bajé muchíiiiisimo el volúmen, cambié el tono a uno de lo más amable y se lo pedí en un inglés de lo más educado al tiempo que le hacía el gesto de quitar el tapón para que al menos intuyera lo que le decía. Oye, que funcionó!!! Se quedo con los ojos como platos, la boca abierta y un gran interrogante sobre su cabeza pero inmediatamente salió de la bañera.

    Yaaaa... lo sé... pero es que yo no tengo ningún amigo militar! jajajaja

    ResponderEliminar
  3. yo tambien estoy histerica con mi hijo, no se q le pasa sera q esta asin desde q tiene a su hermana pequeña?? la cuestion esq esta mas desobediente, no me hace caso, estoy todo el dia gritandole (cosa q no quiero hacer para q no coja celos pero esq se me hace imposible no regañarle), vamos q cuando se va a la cama a dormir me siento culpable por haberle estado gritando tanto ese dia y me dijo " mañana no le gritare intentare hablarle bien" pero al final del dia ya le he vuelto a gritar un par de veces otra vez....
    y esq yo tenia poca paciencia pero con el ya la perdi del todo

    saludos XD

    ResponderEliminar

Compártelo