martes, 14 de octubre de 2008

Volumen creciente

Este es mi tercer embarazo y, aún así, a pesar de la experiencia acumulada en estos trances, no logro acostumbrarme a los volúmenes crecientes. No soporto los reportajes del tipo “Disfruta tu embarazo”. El título en sí es ya una contradicción conceptual. ¿Cómo se puede disfrutar esto? Me parece una experiencia horripilante ir viendo cómo tu cuerpo se deforma. En el primer embarazo me sentía como Sigourney Weaver en Alien: poseída por un ser extraño. Quise incluso ponerme una faja, menos mal que una amiga logró evitarlo. Nunca he logrado emocionarme, como les pasa algunas amigas mías, al ver que “vas engordando porque eso significa que tu hijo va creciendo”. No, lo siento mucho, pero yo lo único que siento es que mi cuerpo se deforma de manera imparable y lo único que puedo hacer es aceptarlo lo más resignadamente posible. No comparto en absoluto la visión lírico-poética del embarazo, para mí esto es un trance que preferiría evitar (sí, la adopción hubiera sido una opción, lo sé, quizá la única factible, porque lo de las madres de alquiler son ilegales en nuestro país y la gestación extrauterina aún no se ha desarrollado. ¿En qué piensa la ciencia???).

2 comentarios:

  1. Yo en cambio sí disfruté del embarazo. Me sentía bien, activa y contenta de la decisión tomada. Trabajé hasta la semana 38 porque realmente me sentía genial. Me gustaba ver crecer la barriga entre otras cosas porque así funciona el asunto, es conditio sine qua non, vamos.

    Ahora bien, lo que ya no llevo tan bien es la barriga post-parto. Cuando ves a Paz Vega o a la princesa Letizia que despues de 2 y 3 embarazos están como una tabla, me entra una envidia de la mala, malísima. Esa es la barriga que a mi me desespera.

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  2. Que bueno, la gestacion extrauterina seria mi sueño hecho realidad. No veas cuantas veces lo he pensado tambien! Y no tener que parir!!! Un sueño.

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