jueves, 23 de octubre de 2008

Llegó el esperado día del cumpleaños

Hoy es el día. Tenemos fiesta de cumpleaños. Después de muchas y largas negociaciones, al final hemos acordado por unanimidad (en honor a la verdad, reconoceré que ha sido una unanimidad dirigida) celebrar el cumpleaños en casa. A mí darle dinero al Burguer King no me hacía mucha gracia, y tampoco pasar la tarde en uno de esos desfogaderos para enanos llenos de bolas. Así que la única opción posible –sobre todo en estas fechas de finales de octubre con el tiempo tan inestable- era celebrarlo en casa. Hemos logrado cerrar una lista con seis invitados, que unidos a mis dos fieras, hacen ocho criaturas en estado salvaje. Ocho, en setenta metros cuadrados. No sé si estaré aún a tiempo de contratar algún seguro especial “a todo riesgo”. El padre y yo hemos previsto paliar la falta de espacio con ingenio. Mucho ingenio. Muchísimo. Tenemos preparados una serie de juegos para ir acumulando puntos. Y al final habrá un premio. Acabo de sacar del horno la tarta (porque la tarta del cumple siempre la hago yo, faltaría más, es la favorita de mi hijo, con natillas). Y anoche terminamos de preparar la piñata, que es también hecha en casa, que para algo este es una especie de cumpleaños alternativo, anti-sistema. La idea fue del propio cumpleañero, quien, después de pintar las invitaciones, me dijo muy serio “Mamá, la piñata no hace falta comprarla, podemos usar una caja de galletas vacía y llenarla con las chuches que me dieron en el cumple de la semana pasada, que no me dejaste comer y las tienes guardadas en el armario de la cocina”. Debo reconocer que me enternecí y fui corriendo al supermercado a comprar, cosa que no hago nunca, chocolatinas y huevos Kinder para rellenar la caja.

2 comentarios:

  1. Pues yo también estoy en los preparativos del cumple número seis de mi hijo mayor...pero yo lo vivo como si fuera el mío!!! Tengo dos meses haciendo los preparativos, y creo que cuando pase la fiesta, volveré a jurar que nunca más organizaré una, para luego prepararme para la fiesta de mi hija que si Dios lo permite será el siguiente agosto...

    Tienes razón: en casa las fiestas eran mejor... más divertidas y más auténticas. Yo me acuerdo de la mía con especial cariño, cuando cumplí 10 años. Por algo dicen que todo tiempo pasado fue mejor. Saludos,

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  2. Pues yo también estoy en los preparativos del cumple número seis de mi hijo mayor...pero yo lo vivo como si fuera el mío!!! Tengo dos meses haciendo los preparativos, y creo que cuando pase la fiesta, volveré a jurar que nunca más organizaré una, para luego prepararme para la fiesta de mi hija que si Dios lo permite será el siguiente agosto...

    Tienes razón: en casa las fiestas eran mejor... más divertidas y más auténticas. Yo me acuerdo de la mía con especial cariño, cuando cumplí 10 años. Por algo dicen que todo tiempo pasado fue mejor. Saludos,

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