martes, 23 de septiembre de 2008

La primera vez en un Burger King

Mi hijo mayor nunca ha estado en un Burger King. Tiene cinco años y once meses. Y nunca ha estado en uno. ¿Soy una madre cruel y déspota que priva a su hijo de las esencias de la civilización occidental? ¿Le estoy condenando al ostracismo social por no saber qué es una hamburguesa? En su colegio se ha puesto de moda celebrar ahí todos los cumpleaños. Afortunadamente hasta ahora nos habíamos librado de ir a todos. Pero hoy ya no hay escapatoria. Ha salido del colegio nervioso, preguntando si ya por fin era martes, se ha dejado poner colonia, peinar, cambiar los zapatos. Y de la mano nos hemos ido. Tras un rato de saludos y conversación de madres-y-padres-del-colegio le he dejado con sus amigos correteando. A la hora y media vuelvo a buscarlo y lo encuentro completamente sudado, con manchas de ketchup por todo el cuerpo y en estado de hiperexcitación. La madre de la cumpleañera me dice extrañada que mi hijo casi ha vomitado cuando le han dado un vaso de coca cola. “La primera vez que lo veo, un niño que no le gusta, dice que no la ha bebido nunca”. “No, nunca”, respondo yo, sintiendo cómo una especie de orgullo estúpido e irracional me crece por dentro. “No le gusta”. Me toca arrastrarlo fuera del local. Y ahí empieza: ¿Verdad, mamá, que el buge kin es un sitio precioso? Verdad mamá, ¿a que tú no te imaginabas que iba a ser tan bonito? ¿Verdad que era mucho mejor de lo que tú pensabas? ¿Verdad que las buguesas están muy ricas y que se puede comer mas de una si tienes mucha hambre? Y continúa durante la cena, y durante el baño, y mientras le pongo el pijama, y mientras se duerme. ¿Verdad que era pero mucho más precioso? ¿verdad que te ha sorprendido lo bonito que era?, sigue preguntado con la voz ya pastosa por el sueño. Y cuando se está quedando dormido, cuando me agarro al periódico, pensando que ya por fin tendré un momento de paz, llega la pregunta que me estaba temiendo: ¿Mamá, y cuánto falta para mi cumple? ¿verdad que voy a poder celebrarlo en el buge kin?

4 comentarios:

  1. Mi vidaaaaa! me encanta...

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  2. hombre no en bueno ir todos los dias pero 1 vez cada cierto tiempo no es malo y los niños difrutan muchisimo

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  3. ¡Qué bueno!

    Mi nena, como los tuyos, no es que devore, porque es de tripilla chica y comer muy a menudo, pero eso sí, come de lo que haya, porque siempre la hemos puesto de todo, todo, todo.

    La primera vez que fuimos a un McDonalds por hacerle la gracia en una de esas tardes de compra grande, agotadora y con la intención de ahorrarnos la cena. Debía tener casi 5 años ya. No te creas que la gustó mucho la comida, solo las patatas fritas, y mucho muchísimo más el miniparque.

    Nuestra gran sorpresa al llegar, ducharla rápido, ponerla el pijama y pretender acostarla fue que nos dijo:

    -Máma ¿y la cena?
    -Ya hemos cenado, hija, en el mcdonalds
    -No máma, digo la cena de verdad

    ¡¡¡¡?????????

    Nos llenó de tremendo orgullo y satisfacción, ¡¡para que negarlo!!

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  4. no podés sola contra el mundo. Por eso yo ni siquiera intenté luchar.

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