miércoles, 19 de junio de 2013
Una madre indignada
Hoy me he levantado reivindicativa, de esos días que saldrías a la calle con una pancarta a protestar, o con los pechos al aire y una pintada, que ya estamos tardando las madres en mostrar delantera, que como las cosas sigan así el día menos pensado me véis en las noticias. Y es que hay días, quién sabe por qué, en los que la realidad te indigna más que de costumbre y no entiendes nada, o si lo entiendes es casi peor porque te indignas aún más. Mucho se ha celebrado estos días en los medios de comunicación la inauguración del AVE a Alicante; allá que se fueron el príncipe Felipe y el presidente del gobierno a hacer el primer trayecto, con la boca llena de palabras sobre las bondades de esta nueva infraestructura y lo mucho que contribuirá a mejorar la economía local y nacional. Al principio no le presté mucha atención al tema, hasta que leí que el nuevo AVE mejora el trayecto en 50 minutos. Os juro que lo tuve que leer dos veces porque pensé que estaba leyendo mal: mejora el trayecto en 50 minutos. Y se han gastado casi 2.000 millones de euros. Yo me alegro mucho por todos los alicantinos, y todos los veraneantes, y los jubilados que van a Benidorm, que así ven reducido el tiempo que invierten en el desplazamiento. Pero ¿de verdad era necesario gastar eso? ¿No había otras prioridades en este país? Solo a título de ejemplo, para ampliar a un mes el permiso de paternidad bastaría con 200 millones, vamos, menos de lo que cuestan 20 kilómetros de AVE. Por no hablar de las becas de comedor suprimidas en los colegios, algo que me parece que debería ser considerado un delito porque ha condenado a infinidad de niños a la malnutrición (y sí, ahora muy demagógicamente se reparten bolsas de alimentos, o bonos para el supermercado, pero ¿no sería mejor no haber quitado las becas de comedor?). Ya os digo que hoy estoy muy reivindicativa, pero es que hay días que me puede la indignación. ¿Os pasa también a vosotros?
martes, 18 de junio de 2013
La depresión posparto
Hoy sale en El País este interesante artículo sobre la depresión posparto, que asegura que al menos una de cada diez mujeres sufren un proceso de depresión, más o menos severo, tras dar a luz. Algunos expertos aumentan esta cifra hasta una de cada tres, algo que me parece más realista. "La contradicción entre lo que siente la protagonista y lo que se espera de ella y el sentimiento de culpa por no cumplir con el papel esperado solo agravan una complicación que casi siempre llega con sorpresa", dice.
El artículo menciona causas biológicas, lo cual abriría nuevas vías para tratarlo. Pero a mí no me cabe ninguna duda de que el origen de muchas de estas depresiones está en las expectativas que rodean la llegada del bebé. Se supone que ha de ser el momento más feliz de tu vida, que debes sentirte la mujer más realizada y dichosa del universo, y tú estás agotada, con un costurón en tu barriga o en tus bajos, con los pechos convertidos en rocas, y, muy probablemente, con grietas en los pezones. Si es tu primer hijo no lograrás darle bien el pecho, porque amamantar es un arte que hay que aprender, por muy mamíferos que seamos. Casi no te puedes levantar de la cama, desearías dormir tres días seguidos, pero no puedes porque has de levantarte cada rato a dar el pecho al bebé, que no parará de llorar y tú no sabrás si es de hambre o de qué. Nadie te habrá hablado de esto antes, nadie te ha preparado para ello (se prepara la canastilla al milímetro, se adecua la habitación pero nadie prepara a la madre) y tú te sentirás la peor madre del mundo, el peor ser humano del planeta. ¿Cómo no vas a caer en la depresión? A mí me pasó con mi primer hijo. La segunda noche que estábamos en casa, eran las cuatro de la mañana y no paraba de llorar, yo no sabía qué hacer ya con él, estaba extenuada, no me tenía de pie, me dolían hasta las orejas. Y os aseguro que me habría metido en la cuna a llorar a su lado. De repente sentí que mi vida, tal y como la había entendido hasta entonces, se había terminado. Pasé varios días hundida en la miseria hasta que me fui recuperando, el bebé fue comiendo, mi cuerpo fue volviendo a la normalidad y yo fui asumiendo el cambio tan brutal que se había operado, irreversiblemente, en mi vida.
¿Cómo se podría prevenir esto que los anglosajones han dado en llamar mommy blues? Con apoyo de tu entorno, apoyo para que te dejen dormir, apoyo para que te dejen llorar, para que te cuenten que es normal, para que te tranquilicen, para que te quiten esa culpa que arrastras y te den tiempo a recuperarte. ¿Qué os parece? ¿Habéis tenido depresión posparto? ¿Cómo la combatisteis?
lunes, 17 de junio de 2013
Qué tiempo más loco
No sé si os pasará, supongo que también porque con la pa/maternidad se adoptan ciertos patrones de comportamiento quasiuniversales, pero desde que tengo hijos vivo más pendiente del tiempo que un agricultor. De verdad que me paso la vida mirando a ver qué tiempo va a hacer, si se preve lluvia o si por el contrario va a hacer sol. Si tuviera cultivos de remolacha no viviera más tiempo del cielo de lo que lo hago ahora. Diréis que no hace falta tener hijos para interesarse por el tiempo , y cierto es, que cualquier mortal, se haya reproducido o no, lo mira antes de irse de vacaciones o demás. Pero estaréis de acuerdo que cuando se tienen hijos es trascendental, vital diría yo, saber si puedes contar con hacer algo al aire libre o, por el contrario, necesitas tener un plan a cubierto. Y cuando estamos hablando de varios niños de cortas edades un error de cálculo, o de pronóstico metereológico, puede alcanzar dimensiones de catástrofe humanitaria. Porque si tienes previsto un picnic, o una merienda en el parque y de repente llueve, ya me dirás dónde te metes con las fieras. Y ahora que mi vida es un eterno picnic, ni os cuento, que vivo pendiente del hombre del tiempo, hasta mis hijos se callan cuando sale en la tele, conscientes de que se trta de algo de vital importancia. Y con lo loco que está el tiempo, que lo mismo tienes que salir a la calle con un forro polar que con sandalias, pues hay que vivir pendientes de los pronósticos. Os dejo que voy a ver si la AEMET tiene novedades en su página.
jueves, 13 de junio de 2013
Damos comienzo oficial al verano
A mis dos hijos mayores les dieron ayer las vacaciones, sí, el miércoles 12 de junio, un miércoles, que se dice pronto, a media semana te los sueltan como quien no quiere la cosa y ahí se apañe usted durante tres meses. Como a estas alturas ya sois varias las que os habeis preguntado extrañadas que qué colegio es este con tantas vacaciones, pues os diré que es el Liceo Italiano de Madrid, que, entre otras cuestiones de la rica y maravillosa cultura italiana, les enseña también las delicias de la dolce vita.
Las últimas semanas han sido frenéticas entre funciones de fin de curso, fiestas escolares varias, fiestas extraescolares varias, despedidas de amiguitos que emigran, meriendas varias.... Todo ello multiplicado por tres, recuerden ustedes. Llevo dos semanas que todos los días salgo de casa, a alguna hora del día, con mi tortilla, mis bolsas de patatas y mis zumos y me encamino al evento del día. Vamos, que cuando salgo sin tortilla de patatas es como si me faltara algo.
Así que en mi casa hoy ha comenzado oficialmente el verano (servidora sigue trabajando, que una tiene sangre castellana y no nació para la dolce vita). Y como tres meses de verano son largos, eternos (siempre recuerdo lo eternas que se me antojaban a mí las vacaciones escolares), pues voy a tratar de encontrar cosas divertidas, a la par que levemente formativas, para hacer con los niños, y aquí procederé a compartirlas en una nueva sección, de periodicidad variable, que ya me conocéis, que se llamará Este verano nos lo vamos a pasar pipa.
Así que desde ya mismo me pongo a buscar cosas divertidas para contaros.
Las últimas semanas han sido frenéticas entre funciones de fin de curso, fiestas escolares varias, fiestas extraescolares varias, despedidas de amiguitos que emigran, meriendas varias.... Todo ello multiplicado por tres, recuerden ustedes. Llevo dos semanas que todos los días salgo de casa, a alguna hora del día, con mi tortilla, mis bolsas de patatas y mis zumos y me encamino al evento del día. Vamos, que cuando salgo sin tortilla de patatas es como si me faltara algo.
Así que en mi casa hoy ha comenzado oficialmente el verano (servidora sigue trabajando, que una tiene sangre castellana y no nació para la dolce vita). Y como tres meses de verano son largos, eternos (siempre recuerdo lo eternas que se me antojaban a mí las vacaciones escolares), pues voy a tratar de encontrar cosas divertidas, a la par que levemente formativas, para hacer con los niños, y aquí procederé a compartirlas en una nueva sección, de periodicidad variable, que ya me conocéis, que se llamará Este verano nos lo vamos a pasar pipa.
Así que desde ya mismo me pongo a buscar cosas divertidas para contaros.
martes, 11 de junio de 2013
Enseñanzas y confesiones del Primer Encuentro de Madres Blogueras
Como os conté, el otro día este fin de semana tuvo lugar el megaeventazo en el mundo de las madres blogueras (esas mamás, llamadnos como queráis, a las que nos da por contar nuestras cosas aquí frente a la pantalla, en vez de hacerlo con la vecina, con su madre o con el psiquiatra). El primer encuentro internacional de madres blogueras. De verdad que si cuando empecé este blog me hubieran dicho que me iba a juntar con más de 200 madres blogueras habría respondido que sí, que sí, y que vendría a cantar el mismo Elvis Preysler. Bueno, pues os diré que solo faltó Elvis. Lo demás fue todo así. Y os contaré que fue, cuando menos, impactante tener allí a más de 200 madres, un sábado, de sol a sol, habiendo dejado atrás a sus criaturas y entregadas por completo al mundo blogueril. Fue un día entero compartiendo experiencias, poniendo cara a las que lees (pocas en mi caso, y aquí va la primera confesión de este post, no me da la vida para leer mucho blog, que a duras penas actualizo el mio) como mamá en alemania,baballa, molinos,la desmadrosa, escarabajos bichos y mariposas, la niña sin nombre, la doctora jomeini...
Y os diré que saqué unas cuantas conclusiones muy reveladoras:
- que las madres blogueras además de tener esta debilidad por el mundo digital tienen también en común el ojo para haber encontrado padres de las criaturas de lo más enrollados y solidarios, capaces de quedarse con las criaturas el sábado entero mientras la madre le da a la tecla, al tacón y al cotorreo.
- Es un verdadero milagro que alguien lea este blog, que sus entradas hayan sido jamás leidas por ser viviente, dado que no tiene en cuenta ninguno de los parámetros que debe tener un blog como dios manda, comme il faut, o con todas las de la ley. Que hasta el otro día servidora de ustedes había vivido tan ricamente sin tener ni idea qué es el page rank, sin devanarse los sesos con el SEO, o la SEO o como venga a ser, y sin inmutarse con el SMO.
- que alguien haya llegado a hacer un comentario ya no es un milagro, es la manifestación de que existe vida ultraterrena y de que ocurren fenómenos paranormales.
-Se llegó a decir en el encuentro, y aquí yo me sumí yo en la miseria más absoluta, que un blog sin fotos no se lo lee ni tu madre. Pues eso, que a los que me habéis leido, sin tener relación maternofilial alguna conmigo, os habéis torturado la vista con un blog sin fotos, sin diseño, sin armonía cromática ni tipográgica, sin SEO, sin nada de nada, e incluso habéis osado comentar, teniendo en cuenta que la usabilidad de mi blog es pésima, que se tarda en descargar, que publico poco y a destiempo, pues que SOIS MUY GRANDES y que os hago la ola desde mi mesa donde, sumida en mis confusos apuntes del eventazo bloguero, estoy tratando de entender algo y que sea para bien.
Y os diré que saqué unas cuantas conclusiones muy reveladoras:
- que las madres blogueras además de tener esta debilidad por el mundo digital tienen también en común el ojo para haber encontrado padres de las criaturas de lo más enrollados y solidarios, capaces de quedarse con las criaturas el sábado entero mientras la madre le da a la tecla, al tacón y al cotorreo.
- Es un verdadero milagro que alguien lea este blog, que sus entradas hayan sido jamás leidas por ser viviente, dado que no tiene en cuenta ninguno de los parámetros que debe tener un blog como dios manda, comme il faut, o con todas las de la ley. Que hasta el otro día servidora de ustedes había vivido tan ricamente sin tener ni idea qué es el page rank, sin devanarse los sesos con el SEO, o la SEO o como venga a ser, y sin inmutarse con el SMO.
- que alguien haya llegado a hacer un comentario ya no es un milagro, es la manifestación de que existe vida ultraterrena y de que ocurren fenómenos paranormales.
-Se llegó a decir en el encuentro, y aquí yo me sumí yo en la miseria más absoluta, que un blog sin fotos no se lo lee ni tu madre. Pues eso, que a los que me habéis leido, sin tener relación maternofilial alguna conmigo, os habéis torturado la vista con un blog sin fotos, sin diseño, sin armonía cromática ni tipográgica, sin SEO, sin nada de nada, e incluso habéis osado comentar, teniendo en cuenta que la usabilidad de mi blog es pésima, que se tarda en descargar, que publico poco y a destiempo, pues que SOIS MUY GRANDES y que os hago la ola desde mi mesa donde, sumida en mis confusos apuntes del eventazo bloguero, estoy tratando de entender algo y que sea para bien.
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