jueves, 6 de abril de 2017

Regalos 'feministas' para una niña de 8 años

Puede que esté un poco obsesionada con el tema, lo reconozco, pero muchas vueltas le estoy dando últimamente a cómo educar una niña para que crezca segura de si misma. Para que esté convencida de lo que vale por si misma. Para que se de cuenta de que la imagen o el físico o la apariencia no es lo más importante. Para que no dude de que puede optar a lo que quiera en la vida y que no tiene que ponerse límites
Ya os digo, muchas vueltas le doy porque me parece que la sociedad se lo sigue poniendo muy difícil a nuestras niñas, machacándolas con mensajes sobre la importancia de la imagen, y perpetuando estereotipos sobre lo que es de niñas y lo que es de niños.
Por eso he querido aprovechar el cumpleaños de mi niña (8 años hace hoy) para hacerle dos regalos con un claro mensaje 'feminista', porque todo importa:

- Un libro de la nueva colección Princesas Dragón, con princesas valientes y arriesgadas que no tienen que ser rescatadas de un dragón porque ellas mismas tienen los superpoderes de uno.



- Una muñeca científica de la colección Smart is cool de Famosa. McKeila viene incluso con una fuente de lava para hacer experimentos!

martes, 14 de febrero de 2017

Los niños pobres no sueñan



Un niño pobre es aquel que no puede soñar. No lo digo yo, que también lo diría y con esas mismas palabras, lo dice una niña de nueve años de Vallecas (Madrid). Esa cita abre el demoledor informe Desheredados. Desigualdad infantil, igualdad de oportunidades y políticas públicas en España.elaborado por Save the Children, que se acaba de publicar hoy y que debería ser de lectura obligada en todas las casas, oficinas, despachos e instituciones de este país. Un informe que nos pone frente a algo que no queremos ver: la pobreza infantil en España. Dos conceptos, dos realidades, que creíamos que no íbamos a volver juntas en la misma frase. 
Y sin embargo, sí. En España hay niños pobres. Y se merecen que hablemos de ellos, que nos preocupemos por ellos, que les hablemos de ellos a nuestros hijos, pequeños tiranos privilegiados. 
Niños que van al cole sin desayunar. 
Niños que no pueden ya no solo no ir al logopeda, sino tampoco al oculista o al dentista. 
Niños que pasan frío en invierno porque en sus casas no hay dinero para encender la calefacción.
Niños sin extraescolares, sin deporte, sin excursiones, sin fiestas de cumpleaños.
Como los tres hijos de Vicente (el más pequeño sale en la foto de arriba), un viudo valenciano de 43 años, que lleva 10 sin un trabajo estable: "Cuando no tengo nada, en el quiosco me fían los materiales escolares y los voy pagando poco a poco... A veces me sale algún pequeño trabajo, me dan 30 euros y con eso compro lo básico para que los niños coman, pan, yogures, fiambre... "

Y me pregunto yo, ¿cómo puede un país, supuestamente desarrollado, privar a los niños del derecho a soñar? 

P.S. Y con este tema tan triste, sobre el que todos tenemos que hacer algo, regreso al blog, que he tenido abandonado en los últimos meses. 




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jueves, 14 de julio de 2016

Dejen nuestra tripa en paz

En pleno siglo XXI la presión sobre las mujeres para que nos reproduzcamos sigue siendo enorme. Estamos sometidas a un escrutinio constante . Nuestra fertilidad y capacidad reproductiva es objeto de discusión pública, todo el mundo tiene derecho a opinar sobre qué hacemos o dejamos de hacer con nuestro útero. 
Esta semana se ha comentado mucho que la recién nombrada primera ministra británica, Theresa May, no tiene hijos. ¿y qué? ¿influye eso para que lo haga mejor o peor? Margaret Thatcher tenía dos y eso no ablandó lo más mínimo su corazón, así que no parece que el ser o no madre sea un factor decisivo. Y sin embargo, sí se ha comentado, cosa que nunca se hace sobre un primer ministro. La rival de May por hacerse con el liderazgo del partido Tory, Andrea Leadsom comentó que el hecho de ser madre la convertía a ella en mejor candidata que May. Tener hijos "significa que tienes una participación real en el futuro de nuestro país, una participación tangible". Toma pulla. Cierto que luego se disculpó, pero el daño ya estaba hecho (aunque no parece que le haya perjudicado mucho a May, ya instalada en el 10 de Downing Street).

Y esta misma semana, Jennifer Anniston acaba de estallar tras la publicación de unas fotos suyas en biquini con el titular de 'Por fin está embarazada'. Y todo porque en esas fotos parecía que tenía tripa, pero no tripa de embarazada, sino tripa de una mujer normal, la típica tripa que tiene cualquier persona sentada, en un momento de relax, sin meter barriga, sin dejar de respirar, y sin retocar posteriormente por el photoshop. 



"No estoy embarazada, estoy harta", ha estallado  Anniston, la novia de América, la mujer más guapa del mundo según la revista People. Harta de que se le use para trasmitir el mensaje de que "las chicas no son guapas a no ser que estén increiblemente delgadas". Y harta de de que se siga perpetuando la idea de que "una mujer está incompleta o infeliz, o fracasada si no está casada con hijos".
"Estamos completas con o sin pareja, con o sin hijos. Y podemos decidir por nosotras mismas qué es lo mejor y lo más hermoso para nuestros cuerpos. Esa decisión es nuestra, solo nuestra. Podemos "ser felices y comer perdices" nosotras solas", ha clamado Anniston. 
Así que por favor, dejen nuestros úteros, y nuestras tripas flácidas, en paz.



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