viernes, 24 de abril de 2015

Contra la tiranía del baño diario

Os lo conté ayer en Facebook, esta vuestra página, muro de las lamentaciones y las alegrías: nunca he bañado a mis hijos todos los días. No lo hice cuando eran bebés. Y no lo hago ahora que son oseznos sudorosos. En nuestra casa los baños se hacen a días alternos (siempre naturalmente que no haya causas de fuerza mayor que indiquen una mayor frecuencia) o incluso, en los meses de invierno, de poco parque y de piernas cubiertas, en algo que se hace unas tres veces por semana. Os lo confesé, y lo confieso, sin rubor y sin temor a que se presenten en mi casa los servicios sociales. 

Siempre me han causado extrañeza esas madres (y también algunos padres, cosa que está bien, que ellos se impliquen en las rutinas diarias) que llegada cierta hora de la tarde ponen cara de Cenicienta al borde de la medianoche y mirando el reloj exclaman, como si el carrito de bebé se les fuera a convertir en calabaza: "Tenemos que irnos que es casi la hora del baño".Y estén donde estén interrumpen lo que estén haciendo salen corriendo a cumplir con esa regla que parece haber sido grabada a fuego en la piedra con los Diez Mandamientos de toda buena madre que se precie. 
Por eso me encantó ayer que mi confesión se propagara veloz en FB y que fueráis muchas las  madresquenobañanadiarioasushijos que salisteis del armario y comentastéis lo que casi parece ya un Manifiesto contra la Tiranía del Baño Diario. 







jueves, 23 de abril de 2015

Los últimos libros en los que he 'vivido'

Hubo una época, cuando estábamos inmersos en aquel túnel de la crianza y las noches insomnes, en el que dejé de leer novelas. Mi cabeza era incapaz de recordar lo que había ocurrido antes, no lograba concentrarme en la lectura. Fue una época dura en la que, sin embargo, no dejé de leer y devoré relatos cortos (me leí todo todito Alice Munro, imprescindible). Era lo único que mis neuronas podían asimilar.
Afortunadamente las fieras ya duermen toda la noche de un tirón y mis neuronas, aunque mermadas, han recuperado algo de su capacidad de retención. Así , y he vuelto a hincarle el diente a las novelas y a recuperar ese placer inenarrable de vivir entre las páginas de un libro, de desear que no se acabe nunca.


Y hoy, para celebrar el Día del Libro, os voy a contar los últimos libros en los que he 'vivido' las últimas semanas y que, al terminarlos, me han sumido en un vacío que solo se llena sumergiéndose en otro por lo menos igual de bueno:
Canciones de amor a quemarropa de Nickolas Butler, publicado por Libros del Asteroide, esa colección maravillosa que edita con mimo y selecciona con esmero lo que publica. Un libro en el que quedarse a vivir, con unas descripciones de paisajes únicas y unos personajes que quisieras conocer.
- Entre limones. Historia de un optimista de Chris Stewart. Un canto a la vida hecho por este músico inglés que decidió instalarse en un recóndito rincón de la Alpujarra (doy fe de que es absolutamente recóndito porque estas vacaciones de Semana Santa nos fuimos a buscarlo, libro en mano, cual fans histéricos) .
Lejos de Ghana de Taiye Selasi, publicado por Anagrama. Una historia familiar que te deja sin aliento y te mantiene pegada a las  páginas hasta que termina, escrito con una maestría envidiable.
Limonov de Eduard Carrere, publicado también por Anagrama. No es ficción, pero tiene el pulso y la tensión narrativa de la mejor de las novelas. Apasionante.
- También esto pasará de Milena Busquets, publicado también por Anagrama (os juro que esto post no está patrocinado por Anagrama), un canto desgarrador y cómico de una mujer que acaba de perder a su madre. No os cuento más, leedlo.

Y con estas confesiones literarias os deseo Felicísimo Día del Libro. Leed mucho, que si vuestros hijos os ven haciéndolo, lo harán también ellos.

miércoles, 22 de abril de 2015

Planes muy chulos en Madrid

La primavera llega cargada de flores y de actividades a Madrid. En esta estación es fácil reenamorarse de esta ciudad. Hace un tiempo maravilloso que invita a echarse a las calles. Los parques están preciosos. Y, por si fuera poco, el calendario cultural para todos los públicos es apabullante. Hay para todos los gustos. Si aún no habéis decidido qué hacer este fin de semana, podéis elegir entre:
Malakids El festival para familias marchosas vuelve al barrio de Malasaña con conciertos, talleres, cuentacuentos y muchas muchas sorpresas.
- Feria Libros Mutantes en La Casa Encendida. Además del programa adulto habrá un kid´s corner donde tendrán lugar varios talleres de ilustración para niños. Una gozada para los pequeños artistas.

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